La contrarreforma de la educación (ESO)

Diario de Navarra

En historia pocos hechos son novedosos, ya que se repiten cíclicamente, como en una obra teatral, donde cambian los personajes, pero los acontecimientos se intercalan y el escenario permanece invariable. Durante el inicio del S. XVI, toda Europa se sentía unida con un mismo ideal religioso, hasta que Lutero convulsionó la fe tradicional e hizo temblar los pilares eclesiásticos con la reforma protestante. A ello respondió la Iglesia con una transformación interna, llamada Contrarreforma.

Este símil nos puede servir para demostrar el proceso paralelo que se está llevando a efecto con la reforma de la enseñanza. La ESO nació “sietemesina”, antes de tiempo, aunque sus padres y padrinos gozaban de buena salud, es decir, de buenos principios. Desde su comienzo, necesitó de cuidados intensivos, de incubadora, para que no naciera muerta. A pesar de sus primeras dificultades, la implantación de la ESO ha supuesto una auténtica innovación pedagógica y una mejora en el desarrollo de capacidades del alumno y de su proceso madurativo. En suma, la estructura de la ESO rompe los esquemas tradicionales de enseñanza para preocuparse del aprendizaje significativo de cada individuo. El problema surge a la hora de su aplicación, ya que se necesita una adecuada preparación del profesorado, una eficaz infraestructura y un montante económico considerable. Los desdoblamientos, la atención a la diversidad, las optativas y aulas con un número reducido de alumnos exigen una gran inversión económica y, hasta ahora, no se ha producido.

Sin embargo, la ESO en Navarra se ha desarrollado con bastante valentía desde la Consejería de Educación y con gran profesionalidad por parte del profesorado que, sin los recursos suficientes, han apostado por su implantación, convirtiéndose en Comunidad pionera. Ante la evaluación de los dos primeros años de aplicación están observando algunas deficiencias que el Sr. Marcotegui, con buen criterio, trata de solventar; muchas asignaturas (11), demasiados profesores que entran en una misma aula y excesivas horas semanales para los alumnos (30). La contrarreforma de la ESO se pretende iniciar por parte de la Consejería, con la eliminación de la música en 1º, de plástica en 2º y tecnología en 3º, pero no han desaparecido del ciclo. Algunos profesores de estas materias quieren paralizar las medidas, pero no han aportado razones muy convincentes: “Los que han suprimido la música no pueden ser navarros, porque con este medida disminuirá considerablemente el nivel musical de Navarra”.

Navarra siempre ha gozado de una gran cultura musical, que seguirá teniéndola, aunque supriman 2 horas semanales de música en alumnos de 12 años. Hay otras razones más profundas para que los navarros continuemos saboreando el gusto por las notas del pentagrama. Las 11 asignaturas de la ESO son fundamentales, pero algunas habrá que sacrificar por el bien los alumnos, que se sienten agobiados, confusos y nerviosos ante tantas materias y sus respectivos profesores, Es un mal menor. La finalidad de la ESO no consiste en acumular saberes, ya que los contenidos de las asignaturas no son un fin en sí mismos, sino un medio para desarrollar las capacidades y proporcionar en el alumno una mejora en su comportamiento y actuación en la sociedad.

Los ajustes de la ESO exigen prudencia, tranquilidad e implicación de los distintos colectivos. Se trata de formar la sociedad del mañana.

Luis Landa El Busto

Publicado en Diario de Navarra el 9 de abril de 1997