Estos días hemos sabido que una quincena de pueblos del norte de
Navarra ya tienen alcaldes de EH Bildu por el miedo a competir los
distintos partidos constitucionalistas. No se van a producir
elecciones el 26-M por la presión que ejercen los abertzales; nadie
arriesga su honor, su trabajo o su negocio.
Cualquier individuo de fuera, que lea esta noticia, se creerá que
estamos en un régimen totalitario. Pues sí, es la pura verdad.
¿Todavía sigue mandando ETA? Ha dejado las armas, pero continúa el
miedo y la humillación a todo aquél que no piense como los proetarras.
Hay que decirlo con todas las letras: en los pueblos del norte de
Navarra se sigue teniendo miedo.
Podemos ir a Etxarri, Huarte Arakil, Arbizu, Goizueta, Alsasua y otros
pueblos para ver las pintadas en favor de los etarras y el ambiente
hostil a todo lo que no vaya con Euskalherria. Los que no piensan como
ellos tienen que estar resignados y con la boca cerrada para no ser
identificados.
En este ambiente, ¿quién se atreve a presentarse como concejal de
Navarra Suma, PSN o Vox? Por el contrario, si se presenta Geroa Bai,
Unidas Podemos o Bildu son bienvenidos y recibidos con alfombra roja.
En la anterior legislatura de 2015 en Navarra, Bildu aumentó en 113
los concejales hasta llegar a 297; por el contrario UPN quedaba con
281, perdiendo 41; PSN obtenía 208 y se dejaba 31 concejales. Los
batasunos consiguieron, sobre todo, Pamplona, Burlada, Estella,
Barañain y Tafalla y revalidaron Villava, Berriozar o Baztan.
La democracia hay que respetarla y los ciudadanos de cada pueblo
tienen la potestad de presentarse al ayuntamiento, pero no se puede
consentir que haya quince pueblos en los que muchos vecinos no se han
atrevido a poner sus nombres en las listas, por temor a las
represalias y a señalarles con el dedo.
En este caso el miedo está pegado a las paredes del consistorio, se
palpa en el ambiente. Bildu marca a las personas, las boicotean o
viven en el anonimato para que no arruinen su familia o negocio de su
pueblo.

Los batasunos han dividido a los municipios, han despertado una
preocupación, han impuesto el vascuence y la ikurriña, despreciando la
igualdad de oportunidades. Hay una fractura social provocada por el
nacionalismo. La intimidación y el chantaje han hecho de los pueblos
del norte de Navarra una vida no habitual, que impide la libertad, la
democracia y la forma de expresarse sin impedimentos.
El miedo no es libre y muchos vecinos viven con un malestar y con una
amenaza real de coacción, fruto de las ideas contrarias a los
separatistas. Nadie protege a estas familias de situaciones de
peligro, de sobrevivir en un auténtico calvario, que les obliga a
desplazarse a otros lugares.
Las cinco emociones humanas primarias de sorpresa, disgusto, tristeza,
asco y miedo se multiplican a diario en cada individuo y se tienen que
olvidar de la alegría, satisfacción, calma y calidad de vida en su
quehacer diario. Muchos de los ciudadanos del norte de Navarra temen
ser insultados, despreciados en cualquier momento. Ante este ambiente,
¿quién se va a presentar a concejal? ¿Por qué les obligan a ser
héroes? Ya no hay muertos por la espalda con pistolas, pero existe una
destrucción del desarrollo emocional de la persona. ¿Dónde está el
respeto?
En pleno siglo XXI no podemos abandonar a pueblos de Navarra, de una
belleza sin igual, por miedo a unos caciques que oprimen a sus vecinos
contrarios. El Gobierno de Navarra tendría que imponer la ley y
obligar a sus regidores locales a respetar a todas las personas de
diversas ideologías. Pero como el gobierno tetrapartito y los alcaldes
batasunos son de la misma cuerda, hace oídos sordos. Es complicado
erradicar este ambiente. Y así vamos permitiendo que los proetarras
campen a sus anchas y amedrenten a los otros vecinos.
Estas cesiones han provocado su aumento en Navarra el 28-A pasado. A
Bildu le han votado 46.000, 14.000 más que las anteriores elecciones,
se imponen en 72 ayuntamientos y vencen por primera vez en Alsasua,
Aoiz, Irurtzun, Olazagutia o Sunbilla.
¿El norte de Navarra se llenará de concejales y alcaldes de Bildu el 26-M?
Publicado el 4-3-23 en Diario de Navarra

